Buenos días neurolectores,

¿Cómo fue la lectura del neurolibro del mes de febrero? Esperamos que disfrutaras, aprendieras mucho y lo hayas empezado a poner en práctica. Este mes de marzo te porponemos una obra literaria de Elkhonon Goldberg para seguir compartiendo nuestra pasión por la neurociencia: “El cerebro ejecutivo”.

Elkhonon Goldberg nació en 1946 en Rusia. Neuropsicólogo y neurocientífico cognitivo, alumno del fundador de la Neuropsicología, Luria. Goldberg ha realizado un gran trabajo en la especialización hemisférica y la teoría de la “novedad-rutinización”. Estudió en la Universidad Estatal de Moscú y se mudó a los Estados Unidos en 1974. Actualmente es profesor clínico de neurología en la Escuela de Medicina, Diplomado de la Junta Americana de Psicología Profesional en Neuropsicología Clínica de la Universidad de Nueva York, y Co-Fundador y Director Científico Asesor de Sharpbrains, un centro de la aptitud del cerebro en línea. Así mismo, es el director fundador del Instituto de Neurociencias de Luria (LNI), una organización fundada con el propósito de avanzar en la investigación y difusión de conocimientos sobre el cerebro y la mente. Goldberg es autor de varias obras literarias como “La Paradoja de la Sabiduría” o “El cerebro ejecutivo”, obra que os recomendamos.

Elkhonon Goldberg, a través de su obra “El cerebro ejecutivo” comunica con un estilo riguroso, a la vez que accesible y divulgativo, amplios conocimientos sobre un área específica y muy interesante del cerebro: el lóbulo frontal.

A través de este libro podrás aprender cómo el lóbulo frontal nos permite ocuparnos de procesos mentales complejos, cómo controla nuestro juicio y nuestro comportamiento social y ético. Podrás comprobar también lo negativos que pueden llegar a ser los efectos de una lesión cerebral, conduciendo a un comportamiento caótico, desorganizado, asocial e incluso criminal. Esta explicación neurocientífica nos ayuda a comprender lo que nos resulta incomprensible, comprender no es justificar pero sí que nos permite, al menos, darle a nuestro cerebro una explicación neurocientífica que nos ayude a que podamos poner soluciones y vivir de una forma ética, social y responsable.

Goldberg alterna conocimientos neurocientíficos con anécdotas e historias que no te dejarán indiferente transmitiéndote a su vez una buena visión de algunas ideas y avances de la neurociencia cognitiva. Afirma que en los lóbulos frontales reside la intencionalidad, el juicio, la planificación y la identidad. Marca nuestra personalidad, ahí está una parte de lo que llamamos “alma”, y estos lóbulos dirigen la orquesta. Defiende la Teoría Gradiental de la corteza cerebral en lugar de la de Módulos (zonas aisaldas). Está de acuerdo en que una palabra no se almacena en un módulo separado sino que se distribuye según los aspectos que la componen, las representaciones mentales de cosas inanimadas están más ampliamente distribuidas que las cosas vivas.

Descubre, a lo largo de esta obra, cómo se está corrigiendo el dualismo de Descartes a medida que se van descubriendo las bases neurales de las enfermedades que antes se creían del “alma”. Goldberg nos habla desde una perspectiva tanto científica y describe la arquitectura del cerebro, tanto desde una visión microscópica como macroscópica, focalizándonse en el lóbulo frontal. Describe perfectamente la corteza y el lóbulo frontal. A través de su obra veremos diferentes estilos de toma de decisiones. Otros temas muy interesantes que encontrarás en el libro son explicaciones neurocientíficas sobre la esquizofrenia o la anosognosia (punto ciego mental), el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), etc.

Si quieres saber más sobre el cerebro ejecutivo y comprender los temas mencionados, lánzate ya a la neurolectura de la obra literaria que te acabamos de presentar, saca tus propios aprendizajes y… ¡ponlos en práctica!

“Cualquier cosa que hagamos que implique novedad, variedad y desafío, estimula el cerebro y puede contribuir a la memoria”, Elkhonon Goldberg.

Recuerda… ¡Disfruta de su lectura y comparte con nosotros tu opinión!

¡Feliz neurodía!